Freddy Adu, el fallido nuevo Pelé de Nike

 

Mayo de 2003, Nike anuncia a bombo y platillo su nuevo acuerdo para vestir y patrocinar a la última perla precoz del fútbol mundial por más de un millón de dólares, un niño de tan solo 13 años vestido de oro. Fredua Korateng Adu (Tema, Ghana, 2 de junio de 1989), más conocido como Freddy Adu, centrocampista ofensivo, ambidiestro, imaginativo y potente con sangre ghanesa y pasaporte norteamericano. Una mezcla explosiva en el país del marketing y de la eterna lucha de los derechos civiles de los afroamericanos.

 

 

Un año después de firmar con la compañía norteamericana, su carrera sigue a ritmo vertiginoso y el mítico Madison Square Garden es testigo de excepción de la firma de su primer contrato profesional. El DC United llega a un acuerdo con el Dallas Burn fichándolo para las próximas seis temporadas siguientes, a razón de 500.000 dólares anuales. ¿Qué podía fallar en este cuento de hadas?

 

 

El pequeño que maravillaba con los Cougars de Potomac, los campeones estatales, el chico que llamó la atención del planeta tras marcharse a Bradenton, Florida, para adiestrarse en la academia juvenil de la Selección Estadounidense, el que tenía toda la maquinaria mediática a su favor no dio finalmente la talla y desaprovechó su oportunidad aún teniéndolo todo de cara. Freddy Adu ni logró convertirse en una estrella de la MLS, ni de la selección, ni consiguió hacerse un pequeño sitio en las grandes ligas europeas. Adu nunca pudo demostrar la calidad exhibida cuando tenía ocho, nueve y diez años y jugaba por los campos de Mariland, cuando con once vinieron el Inter de Milán y Manchester United a ficharlo.

Debutó con el primer equipo del DC United en abril de 2004, y nunca terminó de asentarse en el primer equipo. En dos años y medio participó en 96 encuentros, 62 de ellos como titular. Marcó once goles. Entretanto, en 2006 debutó en la selección absoluta de Estados Unidos. Posteriormente jugaría con el Real Salt Lake, Benfica, Mónaco, Os Belenenses, Aris, Rizespor, Philadelphia Union, Bahía, Jagodina, Kups Kuopio, Tampa Bay y Las Vegas Lights entre otros.

 

 

¿Qué falló en la carrera de Adu? Pues como casi siempre ha pasado en este tipo de jugadores las expectativas, y la presión pueden con la persona. En 2015 después de conseguir un enésimo suculento contrato económico, jugó 5 nefastos partidos con el modesto Kuopion Palloseura de la liga finlandesa consiguiendo 0 goles y gastando los últimos atisbos de credibilidad que le quedaban como jugador de fútbol. A día de hoy Adu culpa de su fracaso a las grandes expectativas, y no se considera un juguete roto o un mal jugador, «me duele que me lo digan. No voy a mentir, me molesta».