FC Südtirol, la enésima historia imposible del calcio

 

El Fussball Club Südtirol, o simplemente Südtirol-Alto Adige, celebra su primer e histórico ascenso a la Serie B, un acontecimiento histórico que solo encuentra precedente en la lejana temporada 1947-1948 cuando el Bolzano accedió a la segunda categoría del fútbol italiano (en aquel entonces formada por 3 grupos).

Los Rot-Weiß de la región de Alto Adigio, han logrado el ascenso al final de una temporada inolvidable. Ganaron 27 de los 38 partidos, con nueve empates y solamente dos derrotas. Además, no han perdido nunca en casa, y solamente han encajado 9 goles en todo el campeonato, cifras récord. «A partir de ahora comenzará otro reto, es justo que ahora lo disfruten todos», dijo el director deportivo Paolo Bravo: «Los números nunca mienten, la defensa ha sido una gran fortaleza, ayudada por el resto del equipo, que ha tenido un espíritu de sacrificio y abnegación, que nos han permitido lograr este pequeño milagro».

 

 

La historia del Südtirol empezó en Bressanone en 1974 como una sección del club deportivo Sport Verein Milland (una pedanía de Bressanone), querida y creada por un grupo de jugadores que, al no encontrar espacio en las filas de los dos equipos de la ciudad (SSV Brixen y AC Bressanone) decidieron establecerse por su cuenta para jugar partidos amistosos. Unos años más tarde, el equipo se afilió a la federación y pudo jugar en el campeonato de tercera categoría.

A partir de entonces, el equipo creció y creció, con el primer salto significativo en los años 90, cuando se fundó oficialmente el Club de Fútbol Südtirol-Alto Adigio, dejando atrás los colores amarillo y negro para vestirse de rojo y blanco. Aquel impulso fue posible gracias a Leopold Goller, que entró en la presidencia del club en 1997 y permaneció hasta 2006, falleciendo tres años más tarde por una enfermedad. El expresidente también fue el responsable de mudar el club al Estadio Druso. Un salto continuo hacia delante: Seconda Categoria, Prima Categoria, Eccellenza, Serie D, C2 y Prima Divisione de la Lega Pro en 2010, para el primer contacto con el mundo profesional.

 

 

El Südtirol juega en Bolzano en el estadio Druso, porque es el único de la región homologado para categorías profesionales (por eso el club se trasladó a la capital). Y eso no es todo, porque a lo largo de los años se han convertido no solamente en una «potencia» a tener en cuenta en el terreno de juego, sino también en un modelo de empresa, con un moderno y hermoso centro deportivo con cinco campos de fútbol, un bar, una piscina de agua caliente y fría, un gimnasio y un centro de fisioterapia, campamentos de verano para jóvenes y mil actividades a lo largo del año.

A esto hay que añadir una gestión cuidadosa y precisa: tope salarial para los jugadores (nadie gana más de 100.000 euros al año), código ético, búsqueda constante de los mejores colaboradores, cuentas ordenadas y bajo presupuesto, despilfarro cero y mucha previsión. Esto es lo que ha permitido hacer realidad un sueño: «Hemos hecho una auténtica locura», dijo el entrenador croata Ivan Javorcic. Y nadie quiere detenerse ahí. Próxima parada: la Serie B.

 

 

La región transalpina del Alto Adigio, donde los germanófonos son mayoría, es un modelo de convivencia con amplio nivel de autogobierno. Una rica provincia que goza de una estupenda coexistencia entre sus dos comunidades principales, la de lengua alemana y la de lengua italiana. Hay además una pequeña minoría que habla ladino, una lengua retorrománica que está reconocida oficialmente en 54 comunas italianas de las provincias de Trento, Bolzano y Belluno. Desde Austria se mira con nostalgia a este territorio que perteneció al Imperio Austrohúngaro hasta el final de la I Guerra Mundial y que el fascismo ‘italianizó’ con población de otras regiones e incluso cambiando los nombres topográficos y los apellidos de los habitantes originarios.

Un acuerdo internacional protege hoy su autonomía y el respeto a la cultura de los germanófonos (60% del medio millón de habitantes), lo que no impide que Viena interfiera de vez en cuando. La última fue el pasado diciembre, cuando el nuevo Gobierno propuso entregar un pasaporte austríaco a la población de lengua alemana del Alto Adigio. La medida, curiosamente, no interesa a nadie por las calles de Bolzano.

 

Formación del FC Südtirol para la temporada 1995-1996.