El Everton “campeón” de Europa de 1986

 

Cualquier enfermo de fútbol sabrá que el dato del titular es incorrecto, pero no porqué el Everton no hiciera méritos (seguramente a Terry Venables ya le habría parecido bien). La razón es una de las peores desgracias que ha vivido el fútbol europeo y en particular el fútbol británico.

Los equipos ingleses fueron excluidos de las competiciones europeas desde la temporada 1985-86 hasta la 1990-91. La causa principal, también la gota que colmó el vaso, fue el desastre de Heysel de 1985. Una final europea que ya no se debería de haber disputado. La mejor temporada de la historia del Everton es la 1984-85. Ganó la Liga y la Recopa de Europa, una gran competición que hace veinte años que no podemos disfrutar.

El Everton de Howard Kendall era un equipo muy equilibrado y aquella temporada la ganó con suficiente tranquilidad sobre el rival de la ciudad, el Liverpool. Volvería a ganar la liga la temporada 1986-87, la última hasta el día de hoy. La Recopa, único título europeo de los de Liverpool, la ganaron por 3-1 contra un Rapid de Viena donde destacaban jugadores como Krankl y Panenka.

En Goodison Park aún se recuerda con ilusión y mucha nostalgia las semifinales contra el todopoderoso Bayern de Múnich. 0-0 en Munich y 3-1 a Liverpool con remontada incluida. Aquel Everton aún hoy es recordado como posiblemente el mejor equipo “Toffee” de la historia de un equipo a punto de cumplir ciento cincuenta años.

Empezando por la portería: destacaba el galés bigotudo Neville Southall (esto de llevar bigote no lo inventó David Seaman). Bajo los palos hasta los cuarenta años. Un portero corpulento y que no tenía manías a la hora de tirarse a los pies del delantero que le viniera.

 

 

En defensa destacaba el inglés Gary Stevens en el lateral derecho y el galés Kevin Ratcliffe en la izquierda, en el centro del campo los ingleses Trevor Steven y el defensivo Peter Reid; y en la delantera el irlandés Kevin Sheedy y el escocés Graeme Sharp. Este equipo si hubiera podido jugar la Copa de Europa desde 1985 hasta principios de los 1990, habría sido un firme candidato a ganarla, al igual que el Liverpool.

 


Salvador Pujol Girona