miércoles, diciembre 7, 2022

Ernest «Wire» Chirwali Mtawali, el malauí de Newell’s Old Boys

 

Ernest «Wire» Chirwali Mtawali consiguió su pequeña porción de fama jugando con el Club Atlético Newell’s Old Boys en 1995, aunque muchos desconocen que estuvo a prueba previamente en el Inter de Milan, QPR y hasta el Newcastle. Otro dato que también pasó de largo para la prensa de la época es que llegó a cambiarse de nombre en 3 ocasiones.

La llegada de este internacional malauí no supuso ni el primer ni último fichaje exótico de la liga argentina, que a lo largo de su historia ha importado algunos jugadores africanos. Para la memoria queda la llegada de jugadores Alphonse Tchami, Ibrahim Sekagya, “Doctor” Kumalo, David Chabala, Nii Lamptey, Custodio Mendes, Getachew Solomon, Abubakar Ismail o Semann Hesham entre otros.

 

 

La loca trayectoria del malauí que quiso ser sudafricano

Ernest Mtwalli, nacido un 10 de octubre de 1968, fue un centrocampista formado en las categorías inferiores del Hardware Stars de su país. Su momento de gloria llegó cuando con 17 años en 1983 fue convocado por la selección de Malawi para enfrentarse a Madagascar, en Antananarivo, en un partido de clasificación de la AFCON que debía ganar para clasificarse para la fase final del torneo de 1984 que se disputaría en Costa de Marfil. El joven malauí lanzó un tiro libre que Ricky Phuka desvió marcando el gol de la victoria y se clasificó.

 

 

Su gran actuación le llevó a fichar por el Welkom Real Hearts, de la tercera división de Sudáfrica. Aunque Ernest tras dos partidos recibió la invitación del Celtic de Bloemfontein de Sudáfrica, donde aprovechó para cambiar su nombre por el de Ernest Molemela, que al parecer era su padrino y el propietario del Celtic. En 1986, con el nombre de Molemela, fichó y jugó en el Inter de Milán durante 8 meses, hasta que las autoridades malauianas se dieron cuenta de que el Molemela del Inter era su compatriota e informaron a la FIFA. Fue uno de los muchos jugadores que optaron por cambiar su nombre para eludir la prohibición impuesta por la FIFA a los futbolistas que habían jugado en la liga de Sudáfrica durante la época del apartheid.

 

 

En 1987, Ernest Mtawali adoptó su otro apellido, Chirwali, y siguió jugando en el Celtic de Bloemfontein hasta la temporada 1991-1992. La siguiente fichó por el Mamelodi Sundowns Football Club, donde con sus grandes actuaciones cautivó el corazón de la afición que le otorgó el apodo de «Livewire», debido a su habilidad en el centro del campo. Durante su etapa con el Sundowns que se extendería hasta 1994, el equipo recibía el apodo de «Malawi» y míticos eran sus enfrentamientos ante el Kaiser Chiefs de Doctor Khumalo, Tovey, Marks Maponyane y John Shoes Moshoeany, en especial cada vez que se enfrentaban en las Copas Iwisa.

 

 

 

En 1992 fue convocado sorprendentemente con Sudáfrica junto con Mark Williams, Marks Maponyane, August Makalaklane, «Doctor» Khumalo, Ace Khuse, Chippa Masinga, etc. Mientras se entrenaba con los Bafana Bafana, la federación de fútbol de Malawi se apresuró a convencer al jugador para que volviera a jugar con ellos, y además denunció el caso ante la FIFA, ya que el jugador ya había debutado internacionalmente en 1983 vistiendo la camiseta de la absoluta de Malawi. El jefe Kaomba y el entrenador Mathias Mwenda tuvieron que ir a convencerle a él y a otros jugadores para que volvieran a la selección de Malawi.

Su segundo partido con Malawi tuvo lugar el 6 de julio de 1993, después de 10 años, y marcó contra Suazilandia en una victoria por 3-1. Lawrence Waya y Lovemore Chafunya marcaron los otros goles. Fue aquel año que Ernest fue a probar suerte en el Newcastle durante la pretemporada de verano a las órdenes de Kelvin Keegan, pero regresó a Sudáfrica debido a las estrictas normas británicas de entonces, las cuales tampoco le permitieron fichar por el QPR donde también lo intentó.

Eduardo López, tras ganar las elecciones para asumir la presidencia de Newell’s Old Boys, tuvo la oportunidad de hacer realidad su promesa durante la campaña electoral, traer al club una promesa del fútbol internacional por año. Y cumplió. A principios de 1995, y contra todo pronóstico, Ernest-Chirwali Mtawali llegó a Rosario para incorporarse a Newell’s.

 

 

El volante ofensivo jugó solamente cuatro partidos, porque no rindió como se esperaba. Entre ellos el famoso partido de Kempes a los 40 años. En uno de esos partidos el periódico argentino Clarín le llegó a valorar con un 2 tras una lamentable actuación. En otro partido que jugó contra Boca, con Maradona usando la 10, Ernest entró en el segundo tiempo con la 10 de Newell’s.

 

 

Chirwali tras dejar Newell’s volvió al Sundowns y en 1997 incluso tuvo una segunda oportunidad en la liga argentina jugando algunos minutos con CA Talleres antes de poner rumbo a la liga francesa para jugar con el Toulouse la temporada 1999-2000. Posteriormente, daría el Salto a la liga de Arabia Saudita con el Al-Wahda, para finalmente volver a Sudáfrica con el Orlando Pirates.

 

 

Ernest marcó un polémico gol que hizo ganar la liga al Orlando Pirates, que lo contrató para que le ayudara a ganar la apretada liga contra el Chiefs en 2002. Kaiser Chief tras aquel encuentro acudió a los tribunales para determinar la identidad de Chirwali-Mtawali-Molemela, que supuestamente eran el mismo individuo. Querían declararlo inmigrante ilegal y anular los partidos que ganó el Pirates. El caso fue desestimado, después de una exhaustiva investigación financiada por los Piratas para averiguar la información sobre la madre de Ernest, una Xhosa pura del Cabo Oriental, que se trasladó de la RSA a Chilomoni en los años 60. Los Piratas ganaron el caso y mantuvieron su copa de la liga y Ernest siguió adelante.

Tras ganar el caso fue cedido al Ajax Cape Town y al Hellenic FC, volvió al Orlando Pirates y finalmente colgó las botas jugando junto a su hijo en el Wits FC, concluyendo así su ilustre carrera, marcada por su velocidad, sus pases precisos y sus tiros libres.