Òscar Sarramià

Entrevista con Òscar Sarramia autor del libro «La tercera catedral, 100 anys del Camp d’Esports»

 

La historia detrás del libro

En 1918 el partido político catalán Joventut Republicana de Lleida hizo una locura, construyó «el mejor parque deportivo» y lo llamó Camp d’Esports. La construcción del complejo supuso toda una revolución social y un gran paso hacia la modernización de la ciudad de Lleida en tiempos de limitaciones y pocas alegrías. El conjunto arquitectónico era un espacio muy importante de recreo, entretenimiento cultural y, por encima de todo, de fomento del deporte. Con el paso de los años (100) el Camp d’Esports se ha acabado convirtiendo en la tercera catedral de la ciudad, y con este libro de Òscar Sarramia se homenajea el centenario de su construcción.

 

Su autor

El ilustrador leridano afincado en Barcelona, Òscar Sarramia, es el creador de «La tercera catedral, 100 anys del Camp d’Esports«, en el que repasa a través de 100 ilustraciones el centenario del Camp d’Esports. Sarramia además es socio del Lleida (etapa UE Lleida y Lleida Esportiu) desde el año 1985, y estuvo intensamente ligado al Lleida Esportiu durante el inicio del proyecto, rediseñando el escudo, camisetas, merchandising, y carteles entre otros trabajos. El autor trabaja desde hace años en dos vertientes artísticas paralelas: la ilustración para diferentes periódicos y revistas, y en el terreno de los dibujos animados. Después de participar en la producción de muchas series, películas y anuncios creó todo el mundo de la serie infantil «Horaci, l’inuit» emitida en TV3 (Televisión pública de Catalunya). Actualmente también aporta su experiencia en el campo de la docencia en diferentes escuelas de arte y animación de Barcelona.

 

La entrevista

¿Cómo y cuando surge la idea de crear «La tercera catedral»?
Tenía ganas de unir mis dos pasiones: mi trabajo (soy ilustrador) y el Lleida (mi club favorito). Ya había dibujado previamente trabajos menores sobre el Lleida para recordar efemérides o momentos concretos del club, pero nada comparado con un proyecto gigante como «La tercera catedral». Pero hace 2 años pensé que en 2019 hacía 100 años el Camp d’Esports y viendo que tenía cierto margen de meses para trabajar no lo dudé, y me lancé de cabeza, sin tener editorial ni saber aún como estructurar gráficamente. Hice unas 12 ilustraciones inicialmente para ver cómo «respiraba» el proyecto, y después de un año y medio de trabajo tenía el libro hecho y publicado por Pagès Editors.

¿Es este libro la opción ideal y más original para poder explicar la historia del fútbol en Lleida a grandes y pequeños?
Es un libro para todos los públicos en el que se explican cronológicamente los cien años de historia de un campo de fútbol, ​​de hecho en ese momento era un complejo deportivo muy grande y avanzado. Tuvo un nacimiento político y una finalidad claramente social, con el deporte y la cultura como banderas del proyecto, que hizo de Lleida algo diferente en unas épocas complicadas. Un complejo de esta magnitud y con estos valores iniciales hizo que fuera único en Cataluña, al estado y a escala europea. El libro tiene una «segunda lectura» que es evidentemente, un breve repaso al fútbol leridano con aquellos primeros clubes politizados o de gremios diversos que utilizaron el estadio, sus conflictos y las dos metamorfosis del club azul hasta llegar a la actual Lleida Esportiu.

 

 

 

¿Cuando surgió tu amor por el club azul?
Diría que fue cuando tenía 10 años, un amigo de mi padre, Llorenç (actual socio 3 del club), me llevó al Camp d’Esports. Era la primera vez que entraba y era en un Lleida – Ferrol de 2B (en aquella época solamente había 2 grupos en esta categoría y tocaba viajar bien lejos). Recuerdo la portería de madera y Vicenç Amigó de portero. Aquella sensación de salir por las escaleras húmedas y oscuras (las bombillas siempre estaban rotas) en la grada por el vomitorio del Gol Norte alto y ver toda la multitud con ese olor mezcla de césped mojado, puros y coñac … uf, fue definitivo. Además cuando eres niño a veces aplicas un poco de sentido común, ya que piensas «Si es el club de mi ciudad, yo soy del Lleida».

Formaste parte de la primera junta de la actual Lleida Esportiu, y has podido colaborar con el club en varias acciones. ¿Se ha involucrado la entidad de la Terra Ferma en algún aspecto de la confección del libro?
Estuve intensamente ligado los primeros años donde había muchas cosas que hacer, ya que el club lo habían dejado hecho un solar. Fue una época de mucho trabajo, ya que la historia del Lleida debía continuar adelante después de 72 años. Hice cosas tan variadas como pulir el escudo, diseñar algunas camisetas, el merchandising, los carteles … un poco de todo. Es una sensación extraña poder trabajar por el club de tus amores, ya que se mezclan muchas cosas. El club, en la elaboración del libro, me ha facilitado poder acceder al archivo, estar por el Campo de Deportes buscando espacios idóneos, etc.

 

¿Cuál ha sido el momento más emotivo que has podido vivir como espectador en el Campo d’Esports?
Entre tantos disgustos ha habido algunos buenos momentos. El primer recuerdo que me emocionó fue en 1987, en partido de Copa cuando el Lleida ganó 3-1 al Barcelona de Venables. Poder ir al día siguiente con 11 años en la escuela sacaban pecho, ante la «culerada», fue impagable. El ascenso del 1987 con Jordi Gonzalvo fue espectacular, ya que hacía 22 años que el Lleida no jugaba a 2A, y el Camp d’Esports hirvió (literalmente), ese ascenso daría paso a la mejor época del club. Indudablemente también el ascenso a Primera del 93 con la posterior victoria contra el Madrid fue un momento mágico, o las diversas visitas de Osasuna donde se creaba un ambiente futbolero irrepetible y espectacular en las gradas del Camp d’Esports.

¿Cuáles son tus 3 jugadores favoritos de la historia del Lleida?
El Lleida, por ser un club pequeño y sin muchas épicas, siempre ha contado con jugadores buenísimos, de hecho había partidos que salías alucinado del campo pensando ¿Pero que hace este jugando aquí? De los que yo he visto destacaría: Palau, jugador de la tierra, comprometido … un claro ejemplo de lo que era un jugador de club (ahora es un tipo de jugador casi inexistente en el fútbol actual). «Tubo» Fernández solamente estuvo una temporada pero fue intensa, era muy carismático (típico portero sudamericano estrafalario), y además hizo 7 goles (vuelvo a recordar que era portero). Antonio Calderón fue simplemente un fuera de serie. De las épocas en blanco y negro siempre he sentido las maravillas del portero Rivero (cuando estábamos en Primera al 51), Gensana (antes de ir al FC Barcelona), Manolo Bademunt o Buján.

 

 

 

¿Crees que los 100 años del Camp d’Esports han pasado demasiado desapercibidos en los medios de comunicación?
La verdad es que un poco sí. En Lleida ha habido cierto eco en los dos diarios de la ciudad, y Lleida TV han hablado pero irónicamente el ayuntamiento no ha hecho nada … ¡y eso que es el propietario! El club hizo una camiseta especial con la que jugó un partido la pasada temporada, una bufanda espectacular de la efeméride y algo más están preparando actualmente. Fuera de Lleida existe la absurda idea de que es un tema menor y algo local, sin tener una visión global de lo que lo que construyeron aquí Lleida, como lo hicieron y con el sentido que le quisieron dar, era un ejemplo prácticamente único en Europa. Salvo algún pequeño reportaje puntual (como vosotros), TV3, TVE Cataluña o el periódico Ara, está pasando algo desapercibido. Eso sí … cuando cambien las baldosas de los inodoros del Camp Nou todos lo sabremos (risas).

¿Volveremos a disfrutar de tus ilustraciones en algún proyecto de futuro vinculado al Lleida?
Pues sí, estoy trabajando en otro libro y en un formato muy diferente, donde me centro en un periodo muy concreto del Lleida que va del 1982 a l1993, la época más buena y al mismo tiempo más curiosa del club.