El “Semillero del Mundo”: Maradona y Argentinos Juniors

 

Si te hablo de Maradona, te imaginas al “Diez” con la camiseta del Nápoles, y obviamente con la de la selección argentina. Pero pocos conocen que el mito empezó su carrera como futbolista en un equipo argentino, que no es ni Boca ni River. Hablamos de Argentinos Juniors. Se trata de la época menos documentada y menos conocida del astro argentino. Pero los que la conocieron, siempre lo recuerdan como los años más felices de Diego.

Diego Armando Maradona nació el 30 de octubre de 1960, en Lanús, Buenos Aires. Es el quinto hijo de ocho hermanos, afincados en Villa Fiorito. Se trataba de una familia muy pobre, el padre trabajaba en una fábrica de triturar huesos y su sueldo daba para sobrevivir. A Maradona siempre se le recuerda como un niño a un balón pegado. Se pasaba el día y la noche jugando en un potrero de Villa Fiorito llamado “Las siete Canchitas”. Un potrero es un espacio de tierra muy irregular que se utiliza como cancha de fútbol, donde muchas veces las porterías eran dos piedras. Diego, ha contado mas de una vez que por la noche, aun no habiendo luz, jugaba en aquel campo. Así fue como se lo conoció de tal manera que hasta podía jugar con los ojos cerrados.

El pelusa se incorporó con nueve años a las divisiones inferiores de Argentinos Juniors. Su equipo de alevines sería apodado como “Los Cebollitas”, porque todos ellos eran muy bajitos. Francisco Cornejo, asesor de las divisiones inferiores del club, fue el descubridor de Diego y el que lo fichó para el equipo del barrio de la Paternal. Cuando mejor se lo pasaban los canteranos era cuando Cornejo los subía para que fueran recogepelotas del primer equipo. Maradona, en los 15 min del descanso cogía una pelota y se ponía a dar toques, siendo el espectáculo de la gente. Se dice que muchas veces el público, a la entrada de los jugadores para comenzar el segundo tiempo, decía “que se quede el pibe”.

 

 

Con quince años, Diego jugaba en la séptima división con el segundo equipo de Argentinos Juniors. En esa temporada, el entrenador del primer equipo era Diego Montes. Al entrenador le recomendaron bajar a ver a Maradona. Él no iba con mucha expectativa, pero fue tal su asombro que decidió subirle al primer equipo. El 20 de octubre de 1976, un miércoles de liga, debutaría contra el Talleres de Córdoba. En su segundo partido, que sería contra el San Lorenzo Mar de Plata fuera de casa, marcaría sus dos primeros goles. Seria el inicio de su carrera.

 

 

En 1977, Maradona se mudaría al barrio de la Paternal, cerca del estadio de Argentinos Juniors. Compró varios pisos para sus hermanas, y sus padres se trasladaron con él al barrio del noroeste de Buenos Aires. Había cumplido lo que de pequeño prometió, comprarles una casa a sus padres. Maradona era un vecino más del barrio y no era extraño verle en la puerta de su casa con sus familiares y amigos.

Ese mismo año en febrero, debutaría con la Selección Argentina, de la mano de Menotti. Se trataba de un amistoso contra Hungría. Se disputó en la Bombonera, estadio de Boca Juniors, y se saldó con un 5-0 a favor de Argentina. Maradona no marcó en ese partido, pero cabe destacar que el jugador que daría el segundo mundial de la historia del país del tango, debutó con solo 16 años en la absoluta.

 

 

Un año después, en 1978, la dictadura militar de Videla, daría una tregua y permitiría la celebración del Mundial de fútbol. Menotti daría una primera lista de convocados, en la que aparecería Maradona. Pero en la lista definitiva, sería descartado. Su sueño de jugar en un Mundial tendría que esperar un poco más. En este Mundial, Argentina se proclamaría campeona del mundo.

Corrió el rumor de que el entrenador descartó al joven potrero por presiones “de arriba”, para dejar en la lista a un jugador de River Plate. Sin embargo, Menotti siempre afirmó que esto era mentira y que no le dejo en la lista definitiva por su edad. Decía que tenía gente con mucha más experiencia y, en cuanto a Diego, pensaba en el mundial juvenil del año siguiente.

El mundial juvenil de 1978, se disputaría en Japón. Luis Menotti, se encargaría personalmente de dirigir a los pibes. Argentina ganaría la final ante la Unión Soviética. Maradona sería el balón de oro del campeonato y le lanzaría a la fama mundial. Por entonces, su agente era a su vez su mejor amigo. Se trataba de Jorge Cyterszpiler, argentino de ascendencia polaca que tenía una minusvalía en su pierna derecha. Diego y Jorge eran como uña y carne.

 

 

Tras su vuelta del campeonato mundial, Cyterszpiler creó un verdadero holding empresarial en torno a Maradona. Llegaron ofertas de varios equipos europeos como el Sheffield United inglés, pero las rechazaron todas. Diego tuvo los primeros acuerdos publicitarios y Argentinos Juniors, tuvieron en la temporada 79-80 la primera camiseta con una marca de patrocinador, Austral. También, fue la primera temporada que el club de los “bichos colorados” podía cambiarse la camiseta en el entretiempo. Sin duda Maradona puso a Argentinos Juniors en el mapa.

Tanto es así, que jugaron partidos amistosos con varios equipos de Europa, entre los cuales se encontraba el F.C. Barcelona. Tras esa visita a la Ciudad Condal, se haría un primer acuerdo entre los dos equipos por el traspaso del “Pelusa”. Pero había un problema. La legislación militar de Videla no permitía que ningún jugador argentino pudiera fichar por un equipo extranjero hasta haber cumplido los 20/21 años. Cyterszpiler maquinó entonces utilizar uno de los equipos grandes de la Superliga argentina como trampolín.

 

 

Argentinos Junior, quedaría subcampeón de la Superliga Argentina en 1980. Sería el primer subcampeonato de su historia. Maradona jugaría después un torneo de verano. Por entonces dudaba si ir a Boca o a River. Uno de los partidos del torneo fue contra este último. Los hinchas del “Millonario”, pitaron a Diego y tras el partido le dijo a su agente que le vendiera a Boca. El 20 de febrero de 1981 ficharía por el equipo de la Bombonera. Solo estaría un año, en el que sería campeón de la Superliga. Tras esta temporada pondría rumbo a Barcelona.

Pocos conocen los primeros años de Diego Maradona, pero los que si los recuerdan son los del barrio de la Paternal. Hizo grande a un club muy modesto. Con el dinero que dejó Maradona en las arcas del club, pudo profesionalizarse todavía más, mejorar sus instalaciones e incluso la plantilla. Pero, sobre todo, dio fama al equipo. Tras él, muchos jugadores de la cantera de los “bichos colorados” llegarían a lo mas alto en el mundo del fútbol, como Redondo o Riquelme. De ahí que apodaran al club como “El Semillero del Mundo“.

 

 


Susana Sierra
@_sxsnatm