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Dennis Bergkamp en el AFC Ajax

 

Nacido en Ámsterdam el 10 de mayo de 1969, y criado en un barrio de clase trabajadora, Dennis fue el último de los cuatro hijos de Wim y Tonnie Bergkamp. El pequeño estaba destinado a ser futbolista, y es que su padre (electricista y futbolista amateur), y hermanos mayores, eran grandes aficionados al deporte rey.

Además, creció viendo cómo los clubes holandeses dominaban Europa, primero el Feyenoord y luego el Ajax, y como la selección holandesa de Rinus Michels y Johan Cruyff enamoraba al mundo con su Naranja Mecánica. De hecho, llevaba el nombre de un futbolista, y, debido a ello, incluso se produjeron enfrentamientos en el seno de la familia. Su padre era hincha del Manchester United y quería llamar a su hijo como la estrella del club inglés, el ganador del Balón de Oro 1964, Denis Law. Para cumplir con las costumbres holandesas en materia de nombres de pila, su padre añadió una “n” al nombre después de que el registro civil no lo aceptara.

 

 

Según el propio jugador, sus héroes futbolísticos de la infancia fueron Glenn Hoddle, a quien admiraba por su toque suave y preciso, y Johan Cruyff. “En el Ajax, Johan Cruyff era el entrenador del primer equipo. Una tarde vino a nuestro campo de entrenamiento e impartió una sesión. Un nombre tan grande entrenando a niños de 12 años. Pero me habló de forma muy relajada: ‘Simplemente, juega, disfruta’. Más tarde, me llevó al primer equipo. Otros en el club decían que yo no era lo bastante fuerte o agresivo, pero él decía: “Fíjate en el talento”.

 

 

Verdadero apóstol del fútbol callejero y autodidacta

Dennis Bergkamp se formó en el fútbol callejero de Ámsterdam, forjando una gran amistad con la comunidad surinamesa afincada en la capital, sin nunca llegar a formar parte de un club federado, hasta que el Ajax le ofreció la posibilidad de pasar las pruebas de acceso a sus 11 años.

 

 

“Tuve suerte porque en mi generación, fuera de la escuela, todo el tiempo era: ‘Vamos, juguemos al fútbol’. Siempre tenía unos cinco o seis compañeros dispuestos a jugar conmigo. No teníamos videojuegos, no había muchos coches, incluso en aquellos días, cuando tenías vacaciones, no ibas al extranjero, te quedabas en casa y jugabas. Creo que mi generación fue la última que tuvo eso. Más tarde, llegó un tipo diferente de fútbol callejero, más organizado, con campos propios y competición entre los distintos barrios de Ámsterdam. La mayor parte del tiempo me la pasaba solo, chutando la pelota contra la pared, viendo cómo rebotaba, como volvía hacia mí, solo controlándola. Me parecía muy interesante. Probarlo de diferentes maneras: primero un pie, luego el otro pie, luego el otro, buscando cosas nuevas: dentro del pie, fuera del pie, sobre los cordones. Conseguir una especie de ritmo, acelerarlo, ralentizarlo… A veces apuntaba a un ladrillo o al larguero. Izquierda, pie izquierdo, pie derecho, haciendo girar la pelota. Una y otra vez. Era simplemente divertido. Me divertía. Me interesaba. Tal vez otras personas no lo encontrarían interesante. Pero a mí me fascinaba. Cuando chutaba el balón contra la pared intentaba golpear un determinado ladrillo o controlar el balón de una forma determinada. Juegas con las posibilidades, con los rebotes, por ejemplo. Golpeas la pared y la pelota vuelve con un rebote. Luego dices: ‘Intentemos hacerlo con dos rebotes’. La golpeas contra la pared un poco más suave, un poco más alto. Con dos rebotes, significa probablemente que ambos rebotes son un poco más altos, por lo que tienes que controlar de nuevo el balón, de una manera diferente. No estaba obsesionado. Solo estaba muy intrigado por el muro”.

 

 

El debut en la Eredivisie, su primer paso como profesional

Como no podía ser de otra manera, el entrenador que le hizo debutar en el primer equipo fue Johan Cruyff, concretamente un 14 de diciembre de 1986 contra el Roda JC, aquel partido acabó con victoria del Ajax por 2-0. Su primer gol tuvo que esperar un poco más, llegando contra el HFC Haarlem el 22 de febrero de 1987, en un partido que el Ajax ganó por 6-0.

 

 

La temporada 1986-87 Bergkamp acabó disputando un total de 23 partidos, incluyendo su debut en Europa contra el Malmö FF en la Recopa de Europa 1986-87, lo que le valió elogios de la prensa internacional. El Ajax ganó la competición, derrotando al Lokomotive Leipzig por 1-0 con el jovencísimo Dennis como suplente. Esa temporada, el Ajax consiguió la Copa de los Países Bajos tras vencer 4-2 al ADO La Haya en la final.

 

 

El origen de su miedo a volar, la tragedia de Surinam

En 1989 la federación holandesa de fútbol organizó un amistoso solidario en Surinam entre jugadores originarios de este país que militaban en la Eredivisie y un combinado holandés. La convocatoria para Surinam sufrió grandes ausencias como las de Gullit, Winter y Rijkaard, que finalmente no viajaron al no tener permiso de sus clubes italianos.

El 6 de junio de aquel año, a las 23:25 el vuelo 764 de Surinam Airways se estrelló durante el aterrizaje, chocando violentamente contra los árboles que delimitaban la pista. En este grave accidente fallecieron 176 de los 187 tripulantes del avión, entre ellos 15 futbolistas holandeses y un entrenador, originales de Surinam. Lloyd Doesburg, portero del Ajax y compañero íntimo de Bergkamp, fue una de las víctimas. Ese accidente activaría por primera vez el miedo a volar a Dennis.

 

 

La consolidación en Ámsterdam

Durante las temporadas posteriores se consolidó como titular en el Ajax, ganando un título de la Eredivisie la temporada 1989-90, por primera vez en cinco años. Un logro que le valió su debut con el combinado nacional el 26 de septiembre de 1990, en un encuentro amistoso ante la selección de Italia, que finalizó con un marcador de 1-0 a favor de los italianos. Anotó su primer gol el 21 de noviembre de ese mismo año, en la victoria del seleccionado neerlandés por 2-0 ante Grecia, por la clasificación a la Eurocopa 1992.

 

 

La temporada siguiente marcó 29 goles en 36 partidos y se convirtió en el máximo goleador de la liga, compartiendo el galardón con Romário, delantero del PSV. Ese año fue elegido talento del año en los Países Bajos. El Ajax consiguió la Copa de la UEFA de la temporada 1991-92 tras vencer en la final al Torino FC por un resultado global de 2-2 (resultaron ganadores gracias a la regla del gol de visitante). Y tras el cierre de la temporada, fue convocado para participar en la Eurocopa de Suecia de 1992, en la que disputó los tres encuentros de la primera fase y anotó dos goles. En semifinales, los neerlandeses fueron eliminados por Dinamarca, tras empatar 2-2 y perder 5-4 en tanda de penaltis.

La temporada 1992-1993 siguió aportando buenas noticias para el delantero, que consiguió la Copa de los Países Bajos, tras derrotar 6-2 al SC Heerenveen en la final. Esa temporada los ajacied lograron conquistar la Supercopa de los Países Bajos, después de vencer en la final al Feyenoord de Róterdam por marcador de 4-0. Bergkamp fue el máximo anotador de la Eredivisie en tres ocasiones (las temporadas 1990-91, 1991-92 y 1992-93) y fue nombrado futbolista del año en los Países Bajos en 1992 y 1993. Durante su trayectoria en el Ajax, marcó 122 goles en 239 partidos.

 

El interés del Dream Team de Johan Cruyff y el Real Madrid

Su inesperada marcha tuvo a Van Gaal como gran culpable, tras un grave enfrentamiento entre ambos. Johan Cruyff, por aquel entonces en el FC Barcelona, le aconsejó que no fichara por el Real Madrid, pero sí que lo hiciera por el conjunto culé. El interés del conjunto merengue (presidido por Ramón Mendoza) por el jugador nació tras su espectacular actuación en el Trofeo Bernabéu del 1 de septiembre de 1992. El joven delantero de tan solo 23 años anotó un espectacular doblete, destacando el segundo gol que fue simplemente pura fantasía. El Ajax llegó a Madrid con nombres tan destacados como los de Frank de Boer, Blind, Davids, Overmars, Bryan Roy, Litmanen u Oulida.

El entrenador culé, el 2 de enero de 1993, se mostró irónico respecto al hipotético fichaje de Dennis Bergkamp por el Real Madrid: “¿Qué va a hacer en él? No creo que vaya al equipo madridista. Si me pide un consejo, le diré que no lo haga. A sus 23 años, tiene mucha calidad y un gran futuro. Puede ser el sucesor de Marco van Basten”. El técnico holandés siempre aprovechó la ocasión para emplazar a los directivos azulgrana en lo referente a la contratación de Bergkamp por su club e incluso usarlo para conseguir su renovación. “Ignoro si lo quieren fichar. Si se trata de una cuestión de dinero, que se olviden, ya que esta casa no puede competir con las italianas”, dijo antes de puntualizar que no puede ejercer su influencia sobre su compatriota porque su renovación al frente del conjunto catalán no está cerrada. “No puedo influir sobre Bergkamp si todavía no estoy atado yo mismo”. Cruyff también criticó a sus jugadores Hristo Stoichkov y Michael Laudrup por los comentarios que hicieron en relación con la posible vinculación de Bergkamp al FC Barcelona: “No pueden dar su opinión. Ellos no son los que fichan. Pueden valorar la calidad de quien sea, pero nada más. Por señalar, Bergkamp ha ganado más títulos que Stoichkov antes de llegar al Camp Nou”.

 

 

La verdad fue que Bergkamp nunca contempló la posibilidad de recalar en el Camp Nou e insistió en jugar en Italia. “Johan me lo dijo sin extenderse, pero quería que me uniera a él en el Barcelona. A cada equipo que me quería, él me decía que no fuera, ¡dejando al Barça como única opción! Pero siempre tuve la sensación de acabar en Italia, la liga más grande en esa época. No quería ir al AC Milan porque Gullit, Van Basten y Rijkaard habían ido allí. Todo quedaba entre la Juventus o el Inter y tuvimos una mejor sensación con la gente del Inter. Hicieron muchas promesas, que luego descubrí que eran constantes. Te decían: ‘Vamos a jugar más ofensivo’. Y lo hacían, pero solo durante un mes. No fue lo que yo esperaba. Sin embargo, Italia fue buena para mi desarrollo. Aprendí a ser más profesional”.

Finalmente, el 16 de febrero de 1993, acordó su traspaso a este último club por 7,1 millones de libras, en una operación que incluía a su compañero en el Ajax Wim Jonk. Al firmar, el delantero dijo que el Inter “cumplía todas mis exigencias. Lo más importante para mí era el estadio, la gente del club y su estilo de juego”.