La Copa de Confederaciones de 1997 y el festín de la «RoRo»

 

La Copa FIFA Confederaciones 1997 fue testimonia privilegiada de la versión más demoledora de la delantera formada por Romário & Ronaldo, conocida como la «RoRo». Aquel torneo supuso la tercera versión de la Copa FIFA Confederaciones (presentada como la sucesora de la Copa Rey Fahd), y fue disputada entre el 12 y el 21 de diciembre de 1997 en Arabia Saudita, concretamente en la ciudad de Riad, en el Estadio Rey Fahd. Tuvo como novedad el incremento de competidores de seis a ocho debido a la participación por primera vez del campeón regional de Oceanía y el vigente campeón del Mundo, vencedor de la Copa Mundial de Fútbol 1994.

 

 

Las selecciones participantes fueron Arabia Saudita como organizador y Campeón de la Copa Asiática 1996, Brasil como Campeón de la Copa Mundial de Fútbol de 1994, Uruguay como campeón de la Copa América 1995, República Checa como Subcampeón de la Eurocopa 1996 (Alemania declinó su participación), México como Campeón de la Copa de Oro de la Concacaf 1996, Emiratos Árabes Unidos como Subcampeón de la Copa Asiática 1996, Sudáfrica como Campeón de la Copa Africana de Naciones 1996, y Australia como Campeón de la Copa de las Naciones de la OFC 1996.

 

 

Fase de grupos

En el grupo A Brasil se impuso con 7 puntos a la sorprendente Australia de Terry Venables con 4, México y Arabia Saudita con 3. Brasil, el único invicto del Grupo A, no tuvo dificultades para imponerse en el debut por 3 a 0 ante Arabia. Pese a que luego igualó sin goles ante Australia, en su tercer partido derrotó por 3 a 2 a México, y se aseguró el primer lugar. Esta victoria «verdeamarelha» favoreció a los australianos, quienes se quedaron con el segundo ticket a semifinales, tras derrotar a México y luego empatar con Brasil. Pese a que Australia perdió su tercer partido frente a los árabes, si brasileros y mexicanos hubiesen arreglado un empate pasaban los dos a la siguiente ronda y dejaban afuera al conjunto de Oceanía. Pero triunfó el juego limpio.

 

 

En el grupo B Uruguay hizo lo mismo con 9, respecto a los 4 de República Checa, los 3 de Emiratos Árabes Unidos y Sudáfrica con uno. Uruguay se mostró como el candidato más firme y consiguió la victoria en sus primeras tres presentaciones. Se impuso ante Emiratos Árabes Unidos por 2 a 0, ante República Checa por 2 a 1 y ante Sudáfrica por 4 a 3. El segundo puesto quedó en manos de los europeos, que pese a empatar en el debút con Sudáfrica y perder luego con Uruguay, consiguió la victoria obligada ante EAU, por 6 a 1 (en caso de empate o derrota hubiera clasificado el representante asiático).

 

 

Semifinales

La implacable dupla conformada por Romário y Ronaldo aseguró el pase de Brasil a la Final tras derrotar a la República Checa por 2 a 0. La gran sorpresa ocurrió en la otra llave donde Australia venció a Uruguay por 1 a 0, en tiempo suplementario, tras el gol de Harold Kewell de 19 años. Meritoria fue la actuación del combinado celeste formado en gran parte por los juveniles de la sub-20.

 

 

La final de la Copa de Confederaciones de 1977, el festín de la «RoRo»

Ronaldo celebró de la forma que mejor sabía hacerlo su consecución del Balón de Oro de mejor futbolista en Europa: marcó tres goles a Australia en la final de la Copa de Confederaciones que Brasil ganó por 6-0. Romário, que celebraba su pase al Flamengo, también lo hizo con goles: marcó los otros tres para completar la media docena.

 

 

Australia no fue el mismo equipo que logró empatar a cero con los brasileños en la fase previa. Ya en el descanso perdía 3-0. En su descargo hay que señalar que sufrieron la expulsión de su jugador Viduka en el minuto 24, cuando ya Ronaldo había inaugurado el marcador. Romário se consagró como máximo goleador del torneo (siete goles en cuatro partidos, superando a Vladimír Šmicer con 5 y a Ronaldo con 4); Denílson, fichado por el Real Betis Balompie, fue designado mejor jugador (Balón de Oro Adidas) por delante de Romário y Šmicer, y otro brasileño, Dunga, fue designado el mejor jugador de la final.

 

 

El torneo supuso un rotundo éxito para la selección de Zagalo, aunque la euforia tuvo que ser matizada por la debilidad de los rivales, algunos de los cuales -Australia, República Checa, Uruguay- no lograron clasificarse para el Mundial de Francia de 1998. En el partido por el tercer y cuarto puesto, la República Checa se impuso a Uruguay por 1-0.