domingo, diciembre 4, 2022

Chiellini & Bonucci, el muro de la Italia no mundialista

 

Giorgio Chiellini y Leonardo Bonucci, dos amigos íntimos que comandaron la zaga de la Juventus y de la «Nazionale Azurra», representaron a la vieja guardia italiana, especialmente en la Eurocopa disputada en 2021. Dos futbolistas que se alzaron a base de entrega como dos puntales esenciales de la que parecía la reconstrucción definitiva de la selección italiana a cargo de Mancini.

Ambos compartieron un total de 200 partidos y 15.480 sobre el terreno de juego, convirtiéndose en una de las parejas de centrales más potentes de la historia del fútbol europeo, aunque no pudieron ayudar a clasificar a su país para el Mundial de Qatar de 2022.

 

 

A continuación repasamos sus rocambolescas trayectorias en el ámbito de clubes hasta su reunión en la Juventus.

Chiellini y su trayectoria rumbo a La Vecchia Signora

Cuando Leonardo Bonucci aterrizó en el Allianz Stadium el verano de 2010, Chiellini, solo dos años mayor que él, ya sumaba cinco temporadas en el club de los Agnelli. Giorgio, venía de curtirse durante la mayor parte de su carrera en el equipo más comunista del país, el Associazione Sportiva Livorno Calcio; club toscano vecino de su natal Pisa. Allí, en la preciosa ciudad a orillas del Tirreno, Chiellini creció des de los 6 años como futbolista antes de dar el salto al estrellato. A medida que maduraba, pasó de jugar como extremo a lateral izquierdo, y tiempo no le faltó, ya que permaneció de 1990 a 2002 con «Gli Amaranto», con posterior retorno.

 

 

El año 2000, participó en el Torneo di Arco como jugador de la selección sub-17 de Milán; a pesar de que el entrenador juvenil Davide Ballardini lo calificó como satisfactorio, no recibió ninguna oportunidad para debutar con el primer equipo. Tuvo que esperar a la temporada 2000-01 en la Serie C1 para disfrutar de las primeras convocatorias en equipo senior, concretamente tres apariciones. La temporada 2001-2002 pudo disputar 5 encuentros más, hasta que llegó la AS Roma, que se hizo con la mitad de su ficha y lo prestó al Livorno para la 2002-2003 en el retorno del Livorno a la Serie B. Esa temporada fue la de su consolidación en el once titular.

 

 

Chiellini fue comprado por dos clubes: la Juventus de Fabio Capello, y la Fiorentina el junio de 2004 por 6,5 millones de euros procedente del Livorno en una operación realmente compleja. La copropiedad de la Fiorentina le permitió al equipo toscano obtener los servicios de Giorgio para la temporada 2004-05 en la Serie A. El complejo acuerdo supuso que la Juventus comprara la mitad de al Roma por 3 millones de euros y la Fiorentina la del Livorno por 3,5 millones. En su temporada de préstamo en Florencia Chiellini fue un habitual en el once inicial del club a pesar de su juventud, con 42 partidos oficiales, en los que también marcó tres goles y ayudó al equipo a eludir su descenso a la Serie B.

 

 

El junio de 2005 llega a la Juventus tras la resolución de la copropiedad con la Fiorentina, y debuta con Fabio Capello el 15 de octubre de 2005, en partido de Serie A ganado 1-0 contra el Messina, sustituyendo en el 75’a Pavel Nedvěd, tres días después debutó en la Copa de Europa, en el partido que la Juve perdió contra el Bayern de Múnich. Su primera temporada en Turín fue bastante discreta, aunque ayudó a ganar el Scudetto, que posteriormente fue revocado por los sucesos de Calciopoli que traerían las semanas siguientes, la desclasificación de la Juventus en la Serie B. Tras una desbandada de estrellas, Chiellini encontró acomodo en la Juve de Serie B, una posición que no abandonó hasta el 12 de junio de 2022.

 

 

Bonucci y su largo viaje para aterrizar en Torino

El camino de Bonucci a Torino no fue menos difícil que el de su colega Chiellini. En 1993 pasó por primera vez al fútbol federado con el Pianoscarano, para posteriormente seguir formándose en el Viterbese, Nuova Bagnaia, Viterbo, y los juveniles del Inter de Milan.

 

 

Era el prototipo de defensor que reclamaba la época y que escaseaba en Italia: técnica, conducción y salida de balón. Llegó muy joven a Milán, lo ganó todo con el primavera (en el que también fue capitán) y Moratti decidió cederlo a la Serie B, donde pasó por el Treviso y el Pisa antes de recalar en el Bari en Serie A. En la Apulia fue una de las revelaciones de la temporada; motivo suficiente para que el gigante turinés lo reclutara para sus filas para la 2010-2011, y coincidiera por primera vez con el que sería su inseparable compañero en la zaga de la Juve. No hay que olvidar que su explosión en Torino vino después de su cesión al AC Milan la temporada 2017-2018.

 

 

La dupla defensiva de moda en Italia

Amigos inseparables tras diez años ganándolo todo en la Serie A, formaron una de las mejores parejas defensivas de la historia. Su punto fuerte residió principalmente en que eran plenamente complementarios; cada uno ocupaba el vacío que dejaba el otro: uno aportaba la técnica, el tempo y la cordura; el otro el choque, el coraje, la brega. Por arriba eran prácticamente inexpugnables y poseían un conocimiento del juego y una velocidad mental que contrarrestaba la lentitud de ambos. Se convirtieron en artífices de una reconstrucción que prometía triunfar en el Mundial de Qatar de 2022, aunque solo se quedó con la consecución de la segunda Eurocopa de la historia de Italia.