Central Español ’84, el campeón uruguayo inesperado

 

El 30 de septiembre de 1984, un modesto club uruguayo daba un golpe de efecto en el fútbol sudamericano. Central Español FC se transformaba en el segundo equipo “chico” campeón uruguayo después de Defensor en 1976, y lo hacía tan solo un año después de ascender desde la B, algo que nadie ha vuelto a lograr.

Los palermitanos realizaron un gran torneo en el que vencieron a Peñarol, empataron con Nacional y consiguieron cuatro victorias consecutivas en las últimas fechas ante Defensor, Sud América, Wanderers y Huracán Buceo para coronarse.

 

 

José Ignacio Villarreal fue el goleador del equipo campeón con 18 tantos, superando al “Pato” Carlos Aguilera. Y fue quien marcó los goles del triunfo 2-1 frente a Huracán Buceo en la última jornada. Junto a él un plantel de jóvenes jugadores (ninguno de ellos superaba los 30 años) 100% entregados a la causa entrenados por el técnico Liber Arispe: Hector Tuya, Javier Baldriz, Carlos Barcos, Obdulio Trasante, César Pereira, Miguel Berriel, Washington Antúnez, Fernando Operti, Miguel del Río, Óscar Falero, Abel Tolosa, Uruguay Gussoni, Vicente Viera, Fernando Vilar y Daniel Andrada.

 

 

Camino al sueño

Surgido en el barrio Palermo de Montevideo un 5 de enero de 1905 tras la fusión de los equipos de Central y Solís, ambos próximos al Cementerio Central en el barrio Palermo. Recibe su nombre tras un partido que jugaron los equipos a fusionarse, en el cual el equipo ganador daría su nombre al club fusionado. Finalmente Central obtuvo la victoria por 2-0, por lo que el equipo pasó a denominarse Central Football Club. Ese nombre provenía justamente del Cementerio Central de Montevideo. Los colores (rojo, azul y blanco) provienen de un famoso grupo de negros lubolos del barrio: «Los Esclavos del Nyanza».

Su primera cancha estaba en Punta Carretas, a la que muchos jugadores e hinchas iban en lancha. Luego jugaron en Maroñas y en el Parque Ricci y más asiduamente en el Parque Fraternidad, de Garibaldi y 8 de Octubre. Pero su gente, pertenecía a Palermo. En 1908, Central fue aceptado por la Liga Uruguaya de Fútbol para actuar en torneos oficiales que esta organizaba, correspondiéndole actuar en la segunda y tercera divisiones (donde los clubes de Primera tenían sus equipos de reserva). Ese año, logra su primer ascenso, tras derrotar al segundo equipo de Nacional en una final por 3-1.

 

 

Sus mejores actuaciones iniciales fueron en 1913 y en 1920, finalizando esos años tercero en la Copa Uruguaya. En 1922 junto a Peñarol y otros clubes fundó, durante el cisma del fútbol uruguayo, la Federación Uruguaya de Football, comprometido por su amistad deportiva con los equipos disidentes argentinos, principalmente los de Avellaneda: Racing e Independiente. Luego del cisma (1922-1925), pasó a militar en el único torneo uruguayo del Consejo Provisorio, finalizando en 6° lugar al quedar en el núcleo principal.

En 1932 inauguró el profesionalismo y desde 1937, tiene su estadio propio, el Parque Palermo. Central fue el primer «club chico» que ganó el Torneo Competencia local, campeonato de preparación que obtuvo en 1944. Desde 1954 hasta 1961 militó en Primera B. En 1970 se iniciaron las gestiones con el Instituto de Migraciones de España que quería tener un equipo de fútbol en Uruguay. En 1971 cristalizó el acuerdo y se denominó Central Español Fútbol Club. En ese mismo año concretó una gira histórica: el plantel estuvo 48 días en el exterior y jugó 16 partidos en Sudamérica y Centroamérica.

 

 

A lo largo de su historia tuvo algunas buenas campañas en Primera División, varios descensos y muchas temporadas en la Primera B. Pero en 1983 dirigido por Roberto Fleitas, Central logra el título de campeón y con ello un nuevo ascenso a Primera División. Para la temporada siguiente el plantel queda con una base del equipo campeón del ascenso aunque cambia el entrenador: Líber Arispe substituyó a Fleitas.

Central Español iniciaría su recorrido por el Campeonato Uruguayo de 1984 lejos de ser considerado un candidato a campeón y mucho más cercano a los equipos que bregarían por permanecer en la división de privilegio.

 

 

El inicio del Campeonato Uruguayo del 84 no fue bueno para Central y para nada pudo presagiar el glorioso destino final. El equipo de Arispe comenzó a tener resultados expresivos y a posicionarse mejor sobre el final de la primera rueda del campeonato. En la rueda de revanchas iría consolidándose con el transitar de cada etapa hasta llegar las últimas fechas ya a paso avasallador.
Central encajó 4 victorias consecutivas siendo una de ellas un espectacular 5 a 4 sobre Sud América en el estadio Parque Palermo donde el equipo habitualmente juega de locatario.

Central tuvo que soportar hasta el último partido el acoso del otro equipo que peleó el título: Peñarol. Recién en la última fecha jugando en el Parque Central (propiedad de Nacional) ante Huracán Buceo, los palermitanos pudieron festejar luego de vencer por 2 a 1 con dos anotaciones de José Ignacio Villareal,  manteniendo el punto de ventaja sobre Peñarol con el que había llegado desde la fecha anterior.

 

 

La disciplina táctica, el trabajo sobrio de Líber Arispe, el entusiasmo que fue generando entre sus seguidores y el respeto de sus rivales, se fueron conjugando con un equipo de futbolistas que rindieron al máximo de sus posibilidades.

En el año 2006 accedió por primera vez a una competencia internacional, al jugar la Copa Sudamericana de ese año, pero no pudo pasar la primera fase en enfrentamientos frente a Nacional. Lo curioso es que la historia pareció volver a repetirse con respecto a 1984: Central acaba de ascender a finales del 2005, y en una campaña de un solo semestre logró acceder a una competencia internacional.

Al día de la fecha es el club con más ascensos y descensos entre la primera y la segunda división del fútbol uruguayo.


Óscar Sarmiento