domingo, diciembre 4, 2022

Camp de l’Algirós, el primer estadio del Valencia CF

 

El Camp de l’Algirós fue el primer estadio del Valencia Club de Futbol, donde permaneció durante casi cuatro años hasta que la afluencia de aficionados obligó al equipo a mudarse a Mestalla, que abrió sus puertas el mayo de 1923. Este estadio, tan solo situado a 500 metros del actual estadio de los che ocupaba un solar delimitado por los cuarteles de Caballería de la Alameda, la calle Finlandia y la Avenida de Aragón.

 

 

Octavio Augusto Milego, primer presidente del Valencia, y Gonzalo Medina arrendaron el solar de Algirós a su propietario, Eugenio Miquel, por 100 pesetas al mes. Una vez arrendado quedaba acondicionar el terreno, cerrarlo, construir las casitas, taquillas y otras cuestiones de mantenimiento. Todo esto se pudo realizar gracias a una donación anónima por valor de 25.000 pesetas, más tarde se sabría que esta donación correspondía a Gonzalo Medina con dinero destinado para su boda que tuvo que aplazar. Así pues, el Camp de l’Algirós se acondicionó y quedó apto para su inauguración oficial un 7 de diciembre de 1919, en un primer partido ante el Gimnàstic Football Club, por el Trofeo Feria de Julio organizado por el Ayuntamiento de Valencia, que finalmente se llevaría el Gimnàstic. El primer encuentro concluyó sin goles, por lo que fue necesario un segundo enfrentamiento que también acabó con empate, pero esta vez a un gol. La anotación valencianista fue lograda por Eduardo Cubells.

Se trataba de un campo de tierra con acceso libre y en el que los valencianistas lograron el primer gol de su historia en competición oficial. El estreno realizador tuvo lugar en un duelo ante el Castalia, antecedente del actual CD Castellón. El defensa Pepe Llovet fue su autor el día 25 de julio, día grande en la ciudad, festividad de Sant Jaume.

 

 

El Camp de l’Algirós, que también acogió otros clubes de la ciudad, medía 91 metros de largo por 47 de ancho, acogiendo una pequeña grada maciza con unas pocas filas. Ofrecía capacidad para 5.000 aficionados en sus inicios, pero pronto se quedaría pequeño y fue ampliándose hasta las 8.000 localidades. Apenas dos años después, el club llegó a la cifra de 2.500 socios, a los que se sumaba un buen número de aficionados.

 

 

Ni siquiera cumplió los cuatro años de vida, ya que durante la primavera de 1923 se produjo el traslado a Mestalla. La conquista del primer Campeonato Regional, el debut en la Copa de España y la formación de un equipo que entusiasmaba a los incondicionales empujaron a los rectores de la entidad a dar un paso fundamental en la consolidación del Valencia. Sobre el desaparecido Algirós actuó la primera delantera legendaria formada por: Rino, Peral, Montes, Cubells y Cordellat. Dos nombres destacaban por encima del resto: Montes y Cubells, integrantes de aquella vanguardia y de estilos opuestos. Ambos compartieron el mismo período de tiempo en la plantilla: debutaron oficialmente en la campaña 20-21 y se despidieron al concluir la 27-28.