Amelia del Castillo, primera mujer presidenta de un club de fútbol español

 

En 1961 una mujer accede por vez primera en España a la presidencia de un club deportivo. Es Amelia del Castillo, que pasa a presidir un equipo de fútbol (fue, además de su primera presidenta, una de las fundadoras), el Atlético de Pinto. Llegó a la presidencia del club por un asunto de pura discriminación.

Su sueño, descartado el de ser futbolista por la inexistencia de clubes femeninos en la España de la época, era el de ser entrenadora. Solicitó hacer el curso de entrenadores en la Federación de Fútbol Madrileña, pero esta se lo denegó por el simple hecho de ser mujer, concediéndole únicamente la posibilidad de ir, en calidad de oyente, a las clases teóricas, pero sin poder examinarse ni obtener título alguno. No le quedó otra que aceptar y centrarse en otras funciones. Hasta el 24 de abril de 1958 las mujeres no podían ser tutoras, ni ejercer cargo alguno en asociaciones o clubes deportivos que no estuvieran ligados a la Sección Femenina, tampoco podían ser testigos testamentarias o, incluso, emanciparse legalmente si eran menores de veinticinco años, por lo que precisaban el permiso del padre, tutor -en caso de ser soltera- para prácticamente todo hasta dicha edad, y si estaban casadas, era preceptiva la autorización de su esposo.

 

 

Pero con la reforma del Código Civil de ese año se permitieron ligeros avances para los derechos civiles de las mujeres, uno de ellos era el ocupar cargos directivos en clubes deportivos. Así, tres años más tarde, en 1961, y con el respaldo de Vicente Calderón (el entonces presidente del Atlético de Madrid) fundó un club cuyo nombre original fue Club de Fútbol la Flecha de Pinto, pasando a llamarse a partir del 15 de octubre de 1963 Club Atlético de Pinto, como agradecimiento al club colchonero por donarles las equipaciones, botas y los balones necesarios para afrontar la competición.

Ejerció de presidenta, sí, pero también de entrenadora, con la argucia legal de no figurar como tal. Un par de años más tarde tuvo que dejarlo por no perjudicar al club con una grave sanción económica, al ser denunciada la treta por la propia Federación Madrileña. Hoy, el equipo fundado por Amelia, juega en la Tercera División y su primera presidenta sigue pendiente siempre de los resultados de su club del alma, aunque los achaques de la edad le impidan, desde hace algún tiempo, acudir al campo, un estadio bautizado en su honor como Amelia del Castillo.

 


Frichu Yustas
@Fritzyustas