lunes, noviembre 28, 2022

60 años de Panini, una vida en cromos

 

“Los álbumes de cromos son sinónimo de nostalgia”. Una afirmación que ya nadie puede rebatir, una tradición que perdura a pesar de la digitalización imparable de nuestro ocio, y que eleva a un nuevo nivel la pasión por el coleccionismo y preservación de nuestra historia.

 

 

Para encontrar el nacimiento de los primeros cromos, nos tenemos que remontar al siglo XIX, cuando nacieron como simples estampitas de papel con imágenes grabadas en blanco y negro, que algunos niños solían colorear a mano. A partir de 1820, empezaron a ser más elaborados, incluso adquirieron relieve, adoptando un aspecto tridimensional. El gran cambio llegó en 1837 con el nacimiento de la cromolitografía (técnica de impresión de dibujos a color). A partir de aquel entonces, las técnicas de impresión evolucionaron permitiendo un considerable aumento de la capacidad de producción, la cual hasta ese entonces estaba limitada a “lo artesanal”. La compañía alemana Mamelok & Söhne lideró esa revolución, que posteriormente encontraría su apoyo en el nacimiento del marketing y la publicidad.

 

 

A principios del siglo XX, en Francia y Países Bajos, los cromos se desarrollaron como un obsequio para potenciar la venta de chocolatinas, galletas y pastelitos entre los niños, dando un verdadero paso de gigante a nivel social. Pero no fue hasta los años 20 que esta moda se empezó a extender a lo largo y ancho del planeta. Entrados los años 30, principios de los 40, nacen los álbumes de cromos tal y como los conocemos hoy en día, y poco a poco van profesionalizándose hasta el inicio de los años 60. Curiosamente el primer deporte que se vinculó con las colecciones de cromos no fue el fútbol, sino el beisbol americano de los años 40.

 

Los hermanos Panini en su primera imprenta.

 

Al fútbol no le llegó su turno hasta 1961, cuando Giuseppe Panini y sus hermanos fundaron en Módena la mítica compañía, que este 2021 celebra su 60 aniversario. Hubo que esperar hasta 1970, con motivo del Mundial de México de 1970, que la moda de los cromos de fútbol se hiciera internacional. Hasta ese momento los cromos de fútbol Panini solo se habían vendido en Italia.

 

Poco después llegarían los primeros cromos autoadhesivos, concretamente durante la temporada 1971-1972. Desde ese entonces Panini, se ha extendido por todo el mundo, imponiéndose a su competencia más allá de Italia, con filiales en Alemania, Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, China, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Egipto, El Salvador, España, Estados Unidos, Francia, Guatemala, Japón, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, Reino Unido, Suiza, Uruguay y Venezuela.